domingo, 21 de junio de 2015

Capitulo 7 - Sebastian - #2.5 ¿Solo un beso?

Sebastián - #2.5 ¿Solo Un Beso?
Cita... ¿De Amigos?


Amigos.

Eso fue lo que le dije a Julieta que quería que fuéramos y aunque no estaba mintiendo, sé que ella sabe que quiero ser mucho más que eso. Pero le di suficientes vueltas y me di cuenta de que era lo único que podía hacer para poder pasar tiempo con ella. No importa que ni siquiera pueda tomar su mano como había querido hacer.

Pero no importa ahora. Me estoy tomando en serio esta apuesta.

Así que una vez que puedo pensar claramente después de haber pasado una noche enfermo, le mando unos mensajes a Rose ni siquiera dándole la opción de negarse a que salgamos mañana.

No voy a aceptar un no por respuesta.

La llevo al cine y sé que se sorprende cuando no me niego a que veamos una película animada, pero ya que su mamá dijo que ella había estado viendo dibujos animados, sabía que era algo que disfrutaría. Luego vamos a la playa para tener un pequeño picnic, aunque ella me dio a entender que quería ir a McDonald, lo que me hizo sonreír, pero que de todas formas lo anoto mentalmente en mi cerebro para una próxima vez.


Si, dije próxima vez.

La comida va bien también. Más que bien en realidad. La considero una cita, aunque ella se niegue a llamarlo así, incluso si se supone que somos solo amigos, sé que ella sabe en el fondo de su corazón que esta fue más que una salida de amigos.

Y aunque todo resulta bien. Ni siquiera voy a dejarla respirar un momento. Me aparezco por su departamento al día siguiente consciente de que no habíamos acordado juntarnos ni nada, pero siendo incapaz de detenerme cuando Sofía dijo sin querer que los padres de Julieta iban a estar fuera toda la noche.

Toco la puerta y entro rápidamente antes de que pueda reaccionar y cerrar la puerta en mi cara. Conociéndola, ella podría haber hecho exactamente eso.

- ¿Qué dem...

- Traje Pizza - Digo rápidamente intentando distraerla.

Se para frente a mí con sus manos en la cintura como si estuviera a punto de echarme a patadas- ¿Qué crees que estas haciendo?

Lleva un piyama de arciales rosa con un corazón en el medio y unos pantalones del mismo color, un moño desordenado sobre su cabeza y no podría verse más linda.

Dejo la pizza sobre la mesa de la sala y me doy la vuelta para sonreírle.

- Me enteré de que tus padres se fueron al casino y que no van a estar aquí hasta mañana, y no me gusta la idea de que quedes sola en este departamento.

Su rostro se suaviza como lo he visto hacer otras veces y sus brazos caen de sus caderas- Bueno, pues estoy bien sola. Hay un guardia en el edificio y estoy segura de que no va a pasar nada, así que...

Hace un gesto hacia la puerta como pidiéndome que me vaya, pero no voy a rendirme tan pronto. No con ella.

- ¿Quieres jugo o bebida?

Cierra sus ojos con fuerza y luego suspira profundamente - Solo jugo.

Sonrio por mi pequeña victoria y ella sale de la sala mientras yo pongo un par de porciones de pizza en los platos que encontré en la cocina.

Dejo todo sobre la mesita de centro y es entonces cuando un gato negro salta el sillón haciéndome maldecir por el susto. Él comienza a acariciar su cabeza sobre mi pecho y a ronronear. Jamás me gustaron los gatos. Por alguna razón siempre he preferido los perros, aunque nunca he tenido ninguno de los dos como mascota.

Pero parezco caerle bien a este gato así que sonrio y empiezo a pasar mi mano por sus orejas.

- No puedo creer que te haya dejado hacer eso. A mí me odia.

No me doy vuelta a mirarla, pero sonrio por su elección de palabras, pensando en que es imposible que alguien pueda odiarla, pero guardándolo para mi mismo- ¿Cómo no quererme? Soy irresistible.

Julieta pone sus ojos en blanco como supuse que haría como cada vez que digo algo así. Normalmente no ando por la vida hablando de lo maravilloso que soy, sobre todo porque tengo claro que no lo soy, pero me gusta la reacción que consigo de Rose cada vez que lo hago. Ella se sienta a mi lado con cuidado de no sentarse demasiado cerca y el gato sisea en su dirección.

- No es como si fuera una gata - Agrega con una mueca.

- Bueno, eso te demuestra que en realidad nadie puede resistirse a mis encantos.

- ¿Siempre tienes que ser tan humilde?

No respondo, solo miro sus ojos y sonrio. Luego tomo al gato y lo dejo en el suelo - Bien amigo, es hora de irse.

El gato se queda un momento más allí acariciando mi mano con su cabeza y entonces escapa hacia la cocina.

- ¿Qué película tienes? - Digo volviéndome a Julieta, sonriendo para que deje de fruncir el ceño - Me debes una ¿Recuerdas?

Al final elijo una película reciente de terror. Mi mente de inmediato saltando a imágenes en donde ella repose su cabeza sobre mi pecho o al menos pueda pasar un brazo sobre su espalda en el sillón.

Intento aclarar mi cabeza con aquellas imágenes antes de que todo mi cuerpo empiece a hormiguear y es solo entonces cuando me doy cuenta de que ella está sentada en el extremo más alejado del sillón. Lo más alejado de donde yo estoy sentado. Su postura tensa y sus puños apretados sobre su regazo.

Detengo la película y me giro para mirarla- ¿Estas bien?

Pone una sonrisa en su cara y me mira- Claro, bien. Muy bien.

Es una terrible mentirosa.

Le sonrio para que no sepa que no le creo nada y le hago un gesto con la mano - ¿Por qué estas tan lejos? Ven aquí.

- Estoy bien aquí.

- Vamos Rose, no muerdo - Digo sabiendo que mi expresión dice todo lo contrario - A menos que quieras.

- Solo veamos la película ¿Bien? - Responde apresuradamente.

- Pero estas asustada.

Y no me gusta verla así. Aunque no digo eso.

- No estoy asustada - Replica firmemente.

Voy a decir algo mas, como que yo podría cuidarla si está asustada, pero creo que ya presioné demasiado por hoy, así que solo pongo play nuevamente en la película e intento verla.

Es a casi a media película que le echo un vistazo rápido para que no se dé cuenta de que la he estado mirando desde que nos sentamos, que la veo con la cabeza apoyada sobre el sillón y los ojos cerrados.

- ¿Julieta? - Pregunto queriéndome asegurar de que esta verdaderamente dormida.

Me levanto del sillón y me detengo frente al suyo.

- Julieta

Nada. Está dormida.

Me acerco un poco mas y considero que hacer. Podría despertarla y decirle que se vaya a acostar, pero... se ve tan linda así, tan relajada como nunca lo está cuando esta despierta. Siempre parece estar en alerta máxima cuando yo estoy cerca, poniendo muros frente a mí esperando a que me detenga y la deje en paz, pero como soy un imbécil que no se rinde, sigo avanzando aunque me doy de topes contra la pared.

Pongo mis brazos alrededor de su cuerpo y la levanto. La llevo a la que pienso es su habitación y ella murmura algo en sueños, algo como enredados, pero no sé muy bien de que está hablando o si en realidad dijo eso, así que solo abro su puerta de la habitación con una mano y entro.

Con cuidado la dejo sobre su la cama, evitando reírme en voz alta cuando sus brazos se cierran alrededor de mi cuello como si no quisiera que la deje.

La acomodo bien y pongo un mechón de su cabello detrás de su oreja rozando su suave piel. Pesco una manta que esta sobre una silla y la tapo quedándome quieto un segundo cuando ella se mueve un poco como si fuera a despertar, entonces suspiro y junto la puerta detrás de mí cuando salgo.

Arreglo las cosas en la cocina, meto las cosas a la basura y lavo los pocos platos que ocupamos, y cuando ya está todo hecho, me quedo parado en medio de la sala pensando en lo que voy a hacer.

Quiero quedarme, pero no quiero que piense que soy un acosador, o peor, que me quedé aquí para aprovecharme de ella o algo así, sé que con mi historial con las chicas ella fácilmente podría pensar eso. Aunque nunca fue así con otras chicas. Jamás me preocupé antes por nadie que no fuera yo mismo.

Y no quiero irme y dejarla aquí sola.

Le echo un vistazo al sofá y me digo que eso tendrá que funcionar.

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#2.5 ¿Solo un beso?

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